Visión estratégica

Cambio de paradigma

En el mundo empresarial, parece que uno de los objetivos principales en el diseño de los modelos de gestión fuera el de excluir explícitamente del objetivo central y de la función esencial de la empresa la posibilidad de contribuir de forma consciente y efectiva al desarrollo saludable del ser humano. Existe la tendencia a considerar que todo lo que no sea maximizar el beneficio y generar riqueza material está fuera del objetivo de las empresas, o al menos, así se formula en algunos ámbitos académicos, empresariales, políticos, etc…

El hecho de que de forma generalizada se acepte una determinada ideología aplicable al ámbito empresarial no significa, necesariamente, que sea la más apropiada. Este aspecto es también vital si pensamos en términos de renovación y progreso en lo social. De hecho, es saludable compensar la tendencia a pensar que los principios morales y la ética reside en las marcas (desde las marcas empresariales, a las marcas religiosas, políticas o a las de los movimientos sociales) y considerar seriamente que las empresas y las marcas sólo muestran la forma en la que las personas ponen de manifiesto sus intenciones y aspiraciones.

Son las personas y sus capacidades e ideales las que crean las empresas y las marcas, y no a la inversa.

El concepto de sostenibilidad a nivel de gestión se está poniendo de moda como factor diferenciador frente a la competencia, empresas eficientes y eficaces cuya visión estratégica es la de acomodarse a un entorno socio político cambiante, buscando la maximización del beneficio económico. El sentido empresarial original da paso a estructuras que gestionan marcas, motivan a sus empleados y desarrollan productos que satisfacen necesidades inmediatas, reales o inducidas. En la mayoría de este tipo de empresas aún no se ha desarrollado una visión estratégica en clave de sostenibilidad, ni aún ha sido incorporada al modelo de negocio, ni por tanto, a los productos y servicios que ofrecen a la sociedad.

Tanto si se considera que son las empresas, y por tanto las personas que desarrollan su actividad en las mismas, los auténticos AGENTES DE CAMBIO en la sociedad (los que materializan las tendencias, los ideales, las aspiraciones en forma de productos y servicios que satisfacen la demanda existente), como si se presume que su papel real en la sociedad es el de CREAR LAS TENDENCIAS y, por tanto, la necesidad de cambio social con sus marcas y sus productos y servicios, se hace necesaria la creación y el desarrollo de espacios empresariales en los que la finalidad última de las organizaciones sea que sus integrantes y las comunidades a las que sirven encuentren también en su forma de gestionar y hacer negocios un propósito saludable para su propia actividad.

Es este contexto el que hace oportuna la existencia de GES, desarrollando un modelo de agrupación empresarial que materialice las mejores prácticas en materia de transparencia, gobernabilidad y sostenibilidad.

Un Grupo Empresarial de carácter multisectorial que asocia los intereses de inversores, empresarios, trabajadores y clientes y que potencia el impacto positivo de sus empresas participadas en la sociedad, mostrando un ejemplo positivo para generaciones futuras.